Soy Laura (42) y mi pareja se llama Bruno (45). Somos una pareja de Argentinos viviendo en España desde hace 5 años y practicamos Cuckold desde hace varios años ya. Decidimos viajar a Madrid para abrir un negocio (la verdad es que nos ha ido muy bien) y hemos abrazado este país como nuestro lugar de residencia permanente. Si bien vinimos solos, hemos hecho muchos amigos en el transcurso de todo este tiempo. Hace unos 3 años conocí a Ana en el gimnasio (una voluptuosa Madrileña de 40 años) y comenzamos a forjar una amistad muy fuerte, donde compartíamos charlas y alguna que otra salida a tomar un café. Bruno no la conocía personalmente ya que mis encuentros con Ana siempre rondaban por los horarios de mi visita al gimnasio, tiempo en que él se quedaba cubriendo el negocio. Como las mujeres compartimos todo, las charlas a veces se daban sobre situaciones con nuestras parejas (sobre mi novio y en el caso de Ana sobre su marido, Carlos). También comentábamos sobre los chicos del gimnasio y echábamos bromas sobre ellos.
Ana disfrutaba de la atención que recibía en el gimnasio y se sentía muy a gusto ‘tonteando’ con los adonis presentes que compartían horario con nosotras. En una ocasión le dije ‘si tu marido sospechara como los hombres del gimnasio merodean alrededor tuyo no va a querer que vengas más', a lo que ella me contesta 'yo cuando llego el cuento todo a Carlos y a él le encanta que otros se pongan cachondos conmigo'. Ante semejante afirmación intuí que eran swingers o que tenían una pareja abierta, pero ella remató 'Mi marido es consciente que tiene un pene muy pequeño y tengo su consentimiento para buscarme pollas más acordes a mi coño'. Dejé pasar la afirmación y esa noche le conté a Bruno esa charla con Ana. 'Tu amiga esta loca' sentenció él.
Una semana más tarde decidimos con Ana ir a tomar un café a la salida. Después de pasar el rato hablando de todo un poco, me dice que se tenía que ir porque le toca 'servicio semanal', a lo que yo le pregunto inocentemente 'qué te vas a hacer?' y ella me responde 'hacerme follar por mi ex'. Ante mi cara de sorprendida comenzó su relato.
- Mira, la cosa es así: - comenzó a explicar Ana - yo antes de conocer a Carlos tuve un novio durante muchos años donde el sexo era increíble. Realmente él se cargaba una gran polla que me arrancaba unos orgasmos sensacionales. La pareja era un desastre, pero el sexo nos mantuvo unidos y en lo particular yo había desarrollado una adicción a esa polla dura, venosa y cabezona que me proporcionaba un placer único. El era un tirado y realmente pasábamos un montón de discusiones hasta que terminé tomando la decisión de separarnos ya que su polla no valía por todas las cosas que la pareja carecía: problemas con el dinero, sin proyectos, además de infidelidades que le había descubierto. Como a los 6 meses volvimos a hablar y después de juntarnos para un café terminamos follando en mi auto. Me di cuenta que realmente extrañaba su polla, pero también podía ver que él no había cambiado en nada y que era un hombre sin futuro.
- Entonces se siguen viendo a escondidas de Carlos? - pregunté yo.
- No no, déjame terminarte la historia - contestó Ana - Cada tanto me juntaba con mi ex sólo por el hecho de follar. En el mientras tanto conocí a Carlos: comenzamos una relación y de manera inmediata corté los encuentros esporádicos con mi ex. Carlos es un macho divino: grande, fuerte, decidido, inteligente, solvente, pero con una polla muy chica. No podía tener orgasmos con él porque no conseguía encontrar esa sensación que me proporcionaba la polla de mi ex.
- Uy, que mal. Imagino que eso generó problemas - atiné a decir.
- Sí, claro, pero problemas que al final tuvieron solución - dijo sonriendo y continuó con su relato - Al año nos casamos con Carlos y pasado el tiempo el sexo fué disminuyendo (ambos no la pasábamos del todo bien). Entre las confesiones que nos hacemos las parejas, le dije que no necesariamente su tamaño era un problema, sino que yo había tenido una pareja por mucho tiempo que tenía una polla muy grande y como consecuencia mi coño había quedado estirado de forma permanente (el sabía de mi ex pero nunca le había confesado este detalle). Este tema intrigó a Carlos y con una mezcla de celos y calentura comenzó a preguntarme más detalles. Esto le excitaba, entonces de vez en cuando le relataba algunas historias mientras él se masturbaba. Realmente encontró placer en masturbarse con las imágenes que yo proyectaba en su cabeza con mis relatos.
Mientras Ana se abría contando su historia yo no podía parar de imaginar la pija de su ex que tan enganchada la tenía.
- Luego de un tiempo de fantasear con esto - continuó Ana - le dije a Carlos 'no te gustaría que te traiga historias nuevas? es que ya te las conoces todas jaja'. El me miró seriamente y me respondió 'quieres volver a follarte a tu ex?' 'Es que veo que a ti te excita mucho el tema pero yo no saco ganancia en esta situación, más que recordar con nostalgia las embestidas de esa polla' le contesté. Estuvimos varias semanas hablándolo y finalmente lo convencí. Llamé a mi ex (con el cual no hablaba desde hace 2 años) y resulta que él había formado pareja ya, pero tenía un tipo de relación abierta donde cada uno podía hacer su vida. Carlos no quería que le diga a mi ex que él sabia de este arreglo porque no quería que lo viesen como un cornudo consentido, pero yo no pude con mi genio y le dije a mi ex por mensaje 'Te escribo para que me folles ya que mi marido tiene una polla muy pequeña que no me satisface. Inlcuso el muy cornudo se masturba mientras le cuento los revolcones que nos dábamos'. Quedamos en encontrarnos y terminamos follando como leones. El muy cabrón me decía cosas como 'No eres más que una puta que ha venido a buscar mi polla nuevamente' 'Te has casado con un cabrón picha corta y tengo que follarte para que sientas una polla de verdad' y muchas guarradas más. Realmente a mi me encendía cada frase y mientras disfrutaba pensaba en lo caliente que se iba a poner Carlos cuando le cuente.
- Y le dijiste que lo mandaste el frente con tu ex? digo porque él te había pedido discreción al respecto - le pregunté yo.
- Le costó aceptarlo - dijo Ana - pero finalmente lo hizo. Le dije que él no controlaba lo que yo hacía o decía porque mi coño ya no le pertenecía: ahora era propiedad de mi ex y lo había perdido completamente por cornudo consentido. Estas frases ponían dura su picha corta y yo disfrutaba enormemente de la polla de mi ex y de la calentura de mi marido.
- Guau, que historia loca. Nunca imaginé que una pareja pudiese funcionar en esas condiciones. Bruno tiene la pija corta también, pero jamás se me cruzó por la cabeza cagarlo con alguien.
- Es que yo no lo estoy engañando - exclamó Ana. Es un juego donde a ambos nos da placer, bueno, no sólo a Carlos y a mi, sino también a mi ex. A él le encanta atenderme debido a la 'insuficiencia' de mi marido.
- Sí, entiendo. Realmente ustedes como pareja son uno en millón - dije basada en la confusión que tenía en la cabeza.
- No te creas tía - comentó Ana -. Mi ex me dijo que también 'atiende' a otra mujer que actualmente está en pareja y que su novio lo sabe. Es que tiene una polla que ni vieras! sólo es sexo y si la probaras sabrías de lo que te estoy hablando. Quieres que le pregunte? - dijo con total desparpajo - quizás tiene lugar para una tercera - sonrió.
- Nooo, gracias! no necesito, o por lo menos por ahora jaja - contesté
Ana metió la mano en su cartera y agarró su teléfono.
- Déjame mostrarte lo que te estás perdiendo. Tengo unas fotos en mi móvil que saqué para mostrarle a Carlos.
La 1era foto era la mano de ella sosteniendo una pija como jamás había visto (sólo quizás en una película porno). Comenzó a deslizar en la galería y las imágenes era impresionantes.
- Tiene la pija como un burro! - comenté.
- Jaja es lo que te digo tía - respondió Ana -. No sólo es el tamaño, sino la potencia con que te folla y las cosas que dice. A mi me vuelve loca toda la situación!
- Realmente impresionante - adjetivé.
- Bueno, tengo que irme. El Jueves en el gimnasio te contaré cómo me ha ido.
Ana se fué y yo volví a mi casa. A la noche le conté todo a Bruno y hablamos de lo loca que me parecía toda la situación. Le dije que Ana me había mostrado fotos a lo que Bruno me preguntó 'A vos te gustaría que te garche una pija de esas?'. La pregunta me descolocó y no sabía qué contestar. 'Te calentaría garcharte al ex de tu amiga?' - volvió a arremeter -. 'Y.... - dije haciendo una pausa - a cualquier mujer le gustaría probar una pija de esas'.
Esa noche cogimos con Bruno y no podíamos parar de fantasear. Bruno decía frases como 'seguro vas al gimnasio y le mirás el bulto a todos' 'te gusta imaginarte como sería cogerte otras pijas' etc etc. En lo personal no sé qué me pasó, pero fué como un click que tuve y mientras recordaba la terrible chota que Ana me había mostrado, también me resonaba cómo ella manejaba toda la sitaucion con su marido, así que mientras cabalgaba la pija de Bruno de mi boca salían frases como 'tu pija será tan chica como la de Carlos?' 'será que necesito probar otra pija para experimentar la sensación que me llenen toda la concha?'. Acabamos los 2 a la vez como hacía tiempo no sucedía (la última vez que tuvimos sexo había sido como 3 meses atrás).
El Jueves llegó y ya habíamos arreglado con Ana tomar algo después del gimnasio. Los últimos días no había parado de fantasear situaciones que nunca me hubiese imaginado fantasear. Ni lerda ni perezosa, le pregunté apenas nos sentamos:
- Cómo tu fué el otro día? -
- De 10! - contestó ella -. Tuve tremenda follada pero además pasó otra cosa: mi ex había hablado con un amigo al que le contó que tenía 2 mujeres que lo buscaban por su polla. El amigo no le creía así que le prometió que cuando yo vaya a su casa (los encuentros siempre son en su piso ya que no convive con su pareja) le iba a hacer una videollamada. Mientras estaba arrodillada chupándole la polla comenzó a enfocarme con el celular. Yo creí que estaba filmando un video, pero al escuchar voces me di cuenta que estaba en una llamada. Ahí me cuenta que está haciendo una videollamada con un amigo que no le creía que su ex novia ya casada venía a buscar la polla de él porque su marido es un picha corta. 'Mira a la cámara y cuéntale a mi amigo tu situación' - pidió él con un tono un poco autoritario -. Saqué su polla de mi boca y mirando a la cámara dije 'mi marido tiene el pene muy pequeño y necesito que mi ex me folle para estar satisfecha' y sin quitar la mirada del celular volví a meterme su polla en la boca. 'Tremenda golfa tienes ahí' escuché decir a la voz que provenía del móvil. 'Muéstrame como follas a esa perra mientras yo me masturbo'. Así que mi ex me folló de varias maneras mientras filmaba con su móvil y su amigo se masturbaba viéndolo. Me hacía repetir frases mirando a la cámara como 'soy una puta arrastrada' 'me casé con un cornudo que no me satisface' 'mi coño es adicto a tu polla'.
- Ufff... tremenda situación - dije mientras sentía como me latía la concha.
- Mi ex - continuó Ana - me dijo que el amigo también la tiene grande y que la próxima vez lo va a sumar al encuentro, así que la idea es irnos un fin de semana los 3 (el amigo tiene una casa en las afueras) para que ambos me follen por 2 días. No sé cómo lo va a tomar Carlos. Espero que lo pueda asimilar rápido.
- Creo que en algún punto te envidio - le confesé a Ana. Ayer le conté a Bruno e increíblemente se calentó con la situación, cosa que no esperaba. No pude evitar comparar su pequeña pija con la chota que me mostraste de tu ex.
- Claro tía! todos los picha corta saben que en algún punto van a ser cornudos, lo bueno es que lo acepten y puedan cachondear con eso! Nada más lindo que follar con total libertad y que tu marido lo acepte. Quieres que le pregunte a mi ex?
- No Ana! con Bruno es sólo una fantasía! - contesté.
- Pues bien, llamémoslo solo de coña y eso va a alimentar tu imaginación.
- Ay no Ana, me muero de vergüenza! - dije tapándome lo sonrojado de mi cara con una mano.
- Que va tía! si esto no es ninguna vergüenza - y cogió su móvil -. Déjame textearlo a ver si puede hablar.
Inmediatamente llega el sonido de un mensaje.
- Dice que puedo llamarlo - dijo Ana.
Hizo unos clicks en el celular y se puso el teléfono en la oreja.
- Te quería preguntar una cosa - se la escucha decir -. Te he comentado de mi amiga Argentina, pues bien, estoy con ella ahora y tiene un problema parecido al mio, te gustaría follártela? - preguntó Ana.
Casi me muero de le vergüenza y salgo corriendo, pero Ana en ese momento sonríe y me toma del brazo.
- Quiere hablar contigo - me dice mientras estira su teléfono para que yo lo agarre.
Lo tomo y con mucha desconfianza lo acerco a mi oreja.
- Hola - dijecon cierta timidez.
- Hola linda - dice la voz de hombre del otro lado -. Así que tu novio no te satisface y estás buscando una polla que te estire bien el coño? mirá que después no hay vuelta atrás, Ana te lo puede decir.
- No sé si estoy buscando eso, pero sí puedo decir que nunca vi una pija como la tuya - respondí envalentonada pensando que después le iba a contar a Bruno esta conversación.
- Claro que nunca viste una polla como la mia! no sé si tu marido tiene la picha corta como Carlos, pero seguro no la tiene como yo y no te folla como yo puedo hacerlo. Me gustaría invitarte este fin de semana ya que vamos a pasar unos días con Ana y un amigo en una casa en las afueras. Qué dices?
- Te agradezco la invitación pero no creo que mi marido me deje - contesté sonriendo.
- Bueno, tú háblalo con él. Sólo hay 2 condiciones: me gusta que los maridos sepan que están en una posición más baja en lo sexual. Su resignación de entregar a su mujer a una polla superior me excita. No me gustan las cosas a escondidas. Tu marido tiene que saber que es un cornudo y que su su mujer tiene que buscar la satisfacción en otro lado.
- Y cuál es la segunda condición? - pregunté motivada por la curiosidad.
- Es que sólo follo sin protección. Tienes que estar dispuesta a recibir toda mi leche y en el caso particular de este fin de semana también la de mi amigo. Mi idea es que follemos a ti y a Ana y devolverlas bien enlechadas a sus hogares.
- Bueno, déjame consultarlo - le respondí.
- Te mando un beso - dijo para luego cortar.
Ana comenzó a insistirme para que lo hable con Bruno pero le dije que estaba loca. De todas maneras le iba a contar la charla a mi novio para nosotros fantasear mientras garchábamos.
Esa noche le conté a Bruno todo lo sucedido y se puso muy celoso. Me decía cosas como 'Con qué sentido tuviste esa charla? te lo querés coger de verdad?'. Yo le contestaba que no pero el seguía insistiendo con preguntas.
- Basta Bruno, no me jodas más - le dije ya cansada de sus ataques - porque me voy a ir de verdad a que me garchen todo el fin de semana.
- Al final es eso lo que querés puta! - me dijo con tono acusador.
- Y si me gusta ser puta qué? no me rompas más las bolas porque entre quedarme discutiendo con vos y tu pija corta o irme a garchar todo el fin de semana con 2 pijudos, elijo esta última opción - le respondí.
- Te irías posta? - preguntó todo serio.
- Claro! iría a pobar unas chotas bien grandes que me rompan toda - contesté con seguridad.
Bruno se quedó mirando el piso y preguntó:
- Ya no me querés más? -
- No boludo, no es eso - le contesté - Mirá Ana y Carlos: ellos son una pareja corriente, se aman, conviven, disfrutan juntos, pero Ana necesita de pijas más grandes y Carlos entiende eso y lo termina disfrutando. Es sólo sexo, nada tiene que ver con el amor - le dije a Bruno como si en un momento se me revelara toda la fantasía de manera clara en la cabeza.
- Pero posta te gustaría ir? - volvió a preguntar él.
- No lo sé - respondí - pero seguro hay algo que me intriga. A vos no te da curiosidad la confirmación de pareja de Ana y Carlos?
- Sí, claro que sí - dijo Bruno - pero no sé si me la podría bancar.
- Bueno, para saber eso hay que probarlo - respondí ya con más deseo que intriga por la sitaución.
- Y qué te dijo el flaco?
- Ellos van a ir un fin de semana a una casa del amigo del ex de Ana en las afueras. Iban a ir los 3 pero ahora me invitaron a participar de la escapada. Me dijo que había 2 reglas.
- 2 reglas? - preguntó Bruno.
- Sí. La primera es que vos tenés que estar de acuerdo con la situación. Entender que si voy es por sus pijas y no por nada romántico o de engaño. A él lo calienta que seas un cornudo resignado y que compartas a tu mujer para que otros puedan darle el placer que sólo se logra con esas pijas largas y duras. Necesita posicionarse como el macho Alfa en esta historia.
- Qué hijo de puta! - exclamó Bruno.
- Y la 2da regla es que el garche es a pelo - continué explicando.
- Ahhh... más hijo de puta todavía - respondió Bruno mientras se tocaba la chota.
- El hijo de puta sos vos que te calienta lo que te estoy contando Bruno! - sentencié -. Al final te gusta ser un cornudo, quién lo hubiese imaginado!
- No sé si es lo de ser cornudo, pero que vos Lau, que siempre fuiste un poco clásica, ahora me vengas con esta idea de convertirte en una puta me parece re-loco.
- A mi también me pasa algo de eso eh - comenté - Creo que en algún punto envidio un poco a Ana y como disfruta de su libertad sexual: está casada y disfruta del sexo como si fuese soltera.
Bruno se quedó pensando unos segundos y dijo:
- Y si lo hacemos?
- Bueno, con probar no perdemos nada - contesté. Ya mismo llamo a Ana y le confirmo. Estoy no hay que pensarlo mucho.
Agarré mi teléfono, abrí whatsapp y comencé a grabar un audio:
- Ana, amiga, al final me engancho para el fin de semana. Lo hablé con Bruno y tenías razón: parece que todos los que tienen pija corta en el fondo son unos cornudos.
Ana disfrutaba de la atención que recibía en el gimnasio y se sentía muy a gusto ‘tonteando’ con los adonis presentes que compartían horario con nosotras. En una ocasión le dije ‘si tu marido sospechara como los hombres del gimnasio merodean alrededor tuyo no va a querer que vengas más', a lo que ella me contesta 'yo cuando llego el cuento todo a Carlos y a él le encanta que otros se pongan cachondos conmigo'. Ante semejante afirmación intuí que eran swingers o que tenían una pareja abierta, pero ella remató 'Mi marido es consciente que tiene un pene muy pequeño y tengo su consentimiento para buscarme pollas más acordes a mi coño'. Dejé pasar la afirmación y esa noche le conté a Bruno esa charla con Ana. 'Tu amiga esta loca' sentenció él.
Una semana más tarde decidimos con Ana ir a tomar un café a la salida. Después de pasar el rato hablando de todo un poco, me dice que se tenía que ir porque le toca 'servicio semanal', a lo que yo le pregunto inocentemente 'qué te vas a hacer?' y ella me responde 'hacerme follar por mi ex'. Ante mi cara de sorprendida comenzó su relato.
- Mira, la cosa es así: - comenzó a explicar Ana - yo antes de conocer a Carlos tuve un novio durante muchos años donde el sexo era increíble. Realmente él se cargaba una gran polla que me arrancaba unos orgasmos sensacionales. La pareja era un desastre, pero el sexo nos mantuvo unidos y en lo particular yo había desarrollado una adicción a esa polla dura, venosa y cabezona que me proporcionaba un placer único. El era un tirado y realmente pasábamos un montón de discusiones hasta que terminé tomando la decisión de separarnos ya que su polla no valía por todas las cosas que la pareja carecía: problemas con el dinero, sin proyectos, además de infidelidades que le había descubierto. Como a los 6 meses volvimos a hablar y después de juntarnos para un café terminamos follando en mi auto. Me di cuenta que realmente extrañaba su polla, pero también podía ver que él no había cambiado en nada y que era un hombre sin futuro.
- Entonces se siguen viendo a escondidas de Carlos? - pregunté yo.
- No no, déjame terminarte la historia - contestó Ana - Cada tanto me juntaba con mi ex sólo por el hecho de follar. En el mientras tanto conocí a Carlos: comenzamos una relación y de manera inmediata corté los encuentros esporádicos con mi ex. Carlos es un macho divino: grande, fuerte, decidido, inteligente, solvente, pero con una polla muy chica. No podía tener orgasmos con él porque no conseguía encontrar esa sensación que me proporcionaba la polla de mi ex.
- Uy, que mal. Imagino que eso generó problemas - atiné a decir.
- Sí, claro, pero problemas que al final tuvieron solución - dijo sonriendo y continuó con su relato - Al año nos casamos con Carlos y pasado el tiempo el sexo fué disminuyendo (ambos no la pasábamos del todo bien). Entre las confesiones que nos hacemos las parejas, le dije que no necesariamente su tamaño era un problema, sino que yo había tenido una pareja por mucho tiempo que tenía una polla muy grande y como consecuencia mi coño había quedado estirado de forma permanente (el sabía de mi ex pero nunca le había confesado este detalle). Este tema intrigó a Carlos y con una mezcla de celos y calentura comenzó a preguntarme más detalles. Esto le excitaba, entonces de vez en cuando le relataba algunas historias mientras él se masturbaba. Realmente encontró placer en masturbarse con las imágenes que yo proyectaba en su cabeza con mis relatos.
Mientras Ana se abría contando su historia yo no podía parar de imaginar la pija de su ex que tan enganchada la tenía.
- Luego de un tiempo de fantasear con esto - continuó Ana - le dije a Carlos 'no te gustaría que te traiga historias nuevas? es que ya te las conoces todas jaja'. El me miró seriamente y me respondió 'quieres volver a follarte a tu ex?' 'Es que veo que a ti te excita mucho el tema pero yo no saco ganancia en esta situación, más que recordar con nostalgia las embestidas de esa polla' le contesté. Estuvimos varias semanas hablándolo y finalmente lo convencí. Llamé a mi ex (con el cual no hablaba desde hace 2 años) y resulta que él había formado pareja ya, pero tenía un tipo de relación abierta donde cada uno podía hacer su vida. Carlos no quería que le diga a mi ex que él sabia de este arreglo porque no quería que lo viesen como un cornudo consentido, pero yo no pude con mi genio y le dije a mi ex por mensaje 'Te escribo para que me folles ya que mi marido tiene una polla muy pequeña que no me satisface. Inlcuso el muy cornudo se masturba mientras le cuento los revolcones que nos dábamos'. Quedamos en encontrarnos y terminamos follando como leones. El muy cabrón me decía cosas como 'No eres más que una puta que ha venido a buscar mi polla nuevamente' 'Te has casado con un cabrón picha corta y tengo que follarte para que sientas una polla de verdad' y muchas guarradas más. Realmente a mi me encendía cada frase y mientras disfrutaba pensaba en lo caliente que se iba a poner Carlos cuando le cuente.
- Y le dijiste que lo mandaste el frente con tu ex? digo porque él te había pedido discreción al respecto - le pregunté yo.
- Le costó aceptarlo - dijo Ana - pero finalmente lo hizo. Le dije que él no controlaba lo que yo hacía o decía porque mi coño ya no le pertenecía: ahora era propiedad de mi ex y lo había perdido completamente por cornudo consentido. Estas frases ponían dura su picha corta y yo disfrutaba enormemente de la polla de mi ex y de la calentura de mi marido.
- Guau, que historia loca. Nunca imaginé que una pareja pudiese funcionar en esas condiciones. Bruno tiene la pija corta también, pero jamás se me cruzó por la cabeza cagarlo con alguien.
- Es que yo no lo estoy engañando - exclamó Ana. Es un juego donde a ambos nos da placer, bueno, no sólo a Carlos y a mi, sino también a mi ex. A él le encanta atenderme debido a la 'insuficiencia' de mi marido.
- Sí, entiendo. Realmente ustedes como pareja son uno en millón - dije basada en la confusión que tenía en la cabeza.
- No te creas tía - comentó Ana -. Mi ex me dijo que también 'atiende' a otra mujer que actualmente está en pareja y que su novio lo sabe. Es que tiene una polla que ni vieras! sólo es sexo y si la probaras sabrías de lo que te estoy hablando. Quieres que le pregunte? - dijo con total desparpajo - quizás tiene lugar para una tercera - sonrió.
- Nooo, gracias! no necesito, o por lo menos por ahora jaja - contesté
Ana metió la mano en su cartera y agarró su teléfono.
- Déjame mostrarte lo que te estás perdiendo. Tengo unas fotos en mi móvil que saqué para mostrarle a Carlos.
La 1era foto era la mano de ella sosteniendo una pija como jamás había visto (sólo quizás en una película porno). Comenzó a deslizar en la galería y las imágenes era impresionantes.
- Tiene la pija como un burro! - comenté.
- Jaja es lo que te digo tía - respondió Ana -. No sólo es el tamaño, sino la potencia con que te folla y las cosas que dice. A mi me vuelve loca toda la situación!
- Realmente impresionante - adjetivé.
- Bueno, tengo que irme. El Jueves en el gimnasio te contaré cómo me ha ido.
Ana se fué y yo volví a mi casa. A la noche le conté todo a Bruno y hablamos de lo loca que me parecía toda la situación. Le dije que Ana me había mostrado fotos a lo que Bruno me preguntó 'A vos te gustaría que te garche una pija de esas?'. La pregunta me descolocó y no sabía qué contestar. 'Te calentaría garcharte al ex de tu amiga?' - volvió a arremeter -. 'Y.... - dije haciendo una pausa - a cualquier mujer le gustaría probar una pija de esas'.
Esa noche cogimos con Bruno y no podíamos parar de fantasear. Bruno decía frases como 'seguro vas al gimnasio y le mirás el bulto a todos' 'te gusta imaginarte como sería cogerte otras pijas' etc etc. En lo personal no sé qué me pasó, pero fué como un click que tuve y mientras recordaba la terrible chota que Ana me había mostrado, también me resonaba cómo ella manejaba toda la sitaucion con su marido, así que mientras cabalgaba la pija de Bruno de mi boca salían frases como 'tu pija será tan chica como la de Carlos?' 'será que necesito probar otra pija para experimentar la sensación que me llenen toda la concha?'. Acabamos los 2 a la vez como hacía tiempo no sucedía (la última vez que tuvimos sexo había sido como 3 meses atrás).
El Jueves llegó y ya habíamos arreglado con Ana tomar algo después del gimnasio. Los últimos días no había parado de fantasear situaciones que nunca me hubiese imaginado fantasear. Ni lerda ni perezosa, le pregunté apenas nos sentamos:
- Cómo tu fué el otro día? -
- De 10! - contestó ella -. Tuve tremenda follada pero además pasó otra cosa: mi ex había hablado con un amigo al que le contó que tenía 2 mujeres que lo buscaban por su polla. El amigo no le creía así que le prometió que cuando yo vaya a su casa (los encuentros siempre son en su piso ya que no convive con su pareja) le iba a hacer una videollamada. Mientras estaba arrodillada chupándole la polla comenzó a enfocarme con el celular. Yo creí que estaba filmando un video, pero al escuchar voces me di cuenta que estaba en una llamada. Ahí me cuenta que está haciendo una videollamada con un amigo que no le creía que su ex novia ya casada venía a buscar la polla de él porque su marido es un picha corta. 'Mira a la cámara y cuéntale a mi amigo tu situación' - pidió él con un tono un poco autoritario -. Saqué su polla de mi boca y mirando a la cámara dije 'mi marido tiene el pene muy pequeño y necesito que mi ex me folle para estar satisfecha' y sin quitar la mirada del celular volví a meterme su polla en la boca. 'Tremenda golfa tienes ahí' escuché decir a la voz que provenía del móvil. 'Muéstrame como follas a esa perra mientras yo me masturbo'. Así que mi ex me folló de varias maneras mientras filmaba con su móvil y su amigo se masturbaba viéndolo. Me hacía repetir frases mirando a la cámara como 'soy una puta arrastrada' 'me casé con un cornudo que no me satisface' 'mi coño es adicto a tu polla'.
- Ufff... tremenda situación - dije mientras sentía como me latía la concha.
- Mi ex - continuó Ana - me dijo que el amigo también la tiene grande y que la próxima vez lo va a sumar al encuentro, así que la idea es irnos un fin de semana los 3 (el amigo tiene una casa en las afueras) para que ambos me follen por 2 días. No sé cómo lo va a tomar Carlos. Espero que lo pueda asimilar rápido.
- Creo que en algún punto te envidio - le confesé a Ana. Ayer le conté a Bruno e increíblemente se calentó con la situación, cosa que no esperaba. No pude evitar comparar su pequeña pija con la chota que me mostraste de tu ex.
- Claro tía! todos los picha corta saben que en algún punto van a ser cornudos, lo bueno es que lo acepten y puedan cachondear con eso! Nada más lindo que follar con total libertad y que tu marido lo acepte. Quieres que le pregunte a mi ex?
- No Ana! con Bruno es sólo una fantasía! - contesté.
- Pues bien, llamémoslo solo de coña y eso va a alimentar tu imaginación.
- Ay no Ana, me muero de vergüenza! - dije tapándome lo sonrojado de mi cara con una mano.
- Que va tía! si esto no es ninguna vergüenza - y cogió su móvil -. Déjame textearlo a ver si puede hablar.
Inmediatamente llega el sonido de un mensaje.
- Dice que puedo llamarlo - dijo Ana.
Hizo unos clicks en el celular y se puso el teléfono en la oreja.
- Te quería preguntar una cosa - se la escucha decir -. Te he comentado de mi amiga Argentina, pues bien, estoy con ella ahora y tiene un problema parecido al mio, te gustaría follártela? - preguntó Ana.
Casi me muero de le vergüenza y salgo corriendo, pero Ana en ese momento sonríe y me toma del brazo.
- Quiere hablar contigo - me dice mientras estira su teléfono para que yo lo agarre.
Lo tomo y con mucha desconfianza lo acerco a mi oreja.
- Hola - dijecon cierta timidez.
- Hola linda - dice la voz de hombre del otro lado -. Así que tu novio no te satisface y estás buscando una polla que te estire bien el coño? mirá que después no hay vuelta atrás, Ana te lo puede decir.
- No sé si estoy buscando eso, pero sí puedo decir que nunca vi una pija como la tuya - respondí envalentonada pensando que después le iba a contar a Bruno esta conversación.
- Claro que nunca viste una polla como la mia! no sé si tu marido tiene la picha corta como Carlos, pero seguro no la tiene como yo y no te folla como yo puedo hacerlo. Me gustaría invitarte este fin de semana ya que vamos a pasar unos días con Ana y un amigo en una casa en las afueras. Qué dices?
- Te agradezco la invitación pero no creo que mi marido me deje - contesté sonriendo.
- Bueno, tú háblalo con él. Sólo hay 2 condiciones: me gusta que los maridos sepan que están en una posición más baja en lo sexual. Su resignación de entregar a su mujer a una polla superior me excita. No me gustan las cosas a escondidas. Tu marido tiene que saber que es un cornudo y que su su mujer tiene que buscar la satisfacción en otro lado.
- Y cuál es la segunda condición? - pregunté motivada por la curiosidad.
- Es que sólo follo sin protección. Tienes que estar dispuesta a recibir toda mi leche y en el caso particular de este fin de semana también la de mi amigo. Mi idea es que follemos a ti y a Ana y devolverlas bien enlechadas a sus hogares.
- Bueno, déjame consultarlo - le respondí.
- Te mando un beso - dijo para luego cortar.
Ana comenzó a insistirme para que lo hable con Bruno pero le dije que estaba loca. De todas maneras le iba a contar la charla a mi novio para nosotros fantasear mientras garchábamos.
Esa noche le conté a Bruno todo lo sucedido y se puso muy celoso. Me decía cosas como 'Con qué sentido tuviste esa charla? te lo querés coger de verdad?'. Yo le contestaba que no pero el seguía insistiendo con preguntas.
- Basta Bruno, no me jodas más - le dije ya cansada de sus ataques - porque me voy a ir de verdad a que me garchen todo el fin de semana.
- Al final es eso lo que querés puta! - me dijo con tono acusador.
- Y si me gusta ser puta qué? no me rompas más las bolas porque entre quedarme discutiendo con vos y tu pija corta o irme a garchar todo el fin de semana con 2 pijudos, elijo esta última opción - le respondí.
- Te irías posta? - preguntó todo serio.
- Claro! iría a pobar unas chotas bien grandes que me rompan toda - contesté con seguridad.
Bruno se quedó mirando el piso y preguntó:
- Ya no me querés más? -
- No boludo, no es eso - le contesté - Mirá Ana y Carlos: ellos son una pareja corriente, se aman, conviven, disfrutan juntos, pero Ana necesita de pijas más grandes y Carlos entiende eso y lo termina disfrutando. Es sólo sexo, nada tiene que ver con el amor - le dije a Bruno como si en un momento se me revelara toda la fantasía de manera clara en la cabeza.
- Pero posta te gustaría ir? - volvió a preguntar él.
- No lo sé - respondí - pero seguro hay algo que me intriga. A vos no te da curiosidad la confirmación de pareja de Ana y Carlos?
- Sí, claro que sí - dijo Bruno - pero no sé si me la podría bancar.
- Bueno, para saber eso hay que probarlo - respondí ya con más deseo que intriga por la sitaución.
- Y qué te dijo el flaco?
- Ellos van a ir un fin de semana a una casa del amigo del ex de Ana en las afueras. Iban a ir los 3 pero ahora me invitaron a participar de la escapada. Me dijo que había 2 reglas.
- 2 reglas? - preguntó Bruno.
- Sí. La primera es que vos tenés que estar de acuerdo con la situación. Entender que si voy es por sus pijas y no por nada romántico o de engaño. A él lo calienta que seas un cornudo resignado y que compartas a tu mujer para que otros puedan darle el placer que sólo se logra con esas pijas largas y duras. Necesita posicionarse como el macho Alfa en esta historia.
- Qué hijo de puta! - exclamó Bruno.
- Y la 2da regla es que el garche es a pelo - continué explicando.
- Ahhh... más hijo de puta todavía - respondió Bruno mientras se tocaba la chota.
- El hijo de puta sos vos que te calienta lo que te estoy contando Bruno! - sentencié -. Al final te gusta ser un cornudo, quién lo hubiese imaginado!
- No sé si es lo de ser cornudo, pero que vos Lau, que siempre fuiste un poco clásica, ahora me vengas con esta idea de convertirte en una puta me parece re-loco.
- A mi también me pasa algo de eso eh - comenté - Creo que en algún punto envidio un poco a Ana y como disfruta de su libertad sexual: está casada y disfruta del sexo como si fuese soltera.
Bruno se quedó pensando unos segundos y dijo:
- Y si lo hacemos?
- Bueno, con probar no perdemos nada - contesté. Ya mismo llamo a Ana y le confirmo. Estoy no hay que pensarlo mucho.
Agarré mi teléfono, abrí whatsapp y comencé a grabar un audio:
- Ana, amiga, al final me engancho para el fin de semana. Lo hablé con Bruno y tenías razón: parece que todos los que tienen pija corta en el fondo son unos cornudos.